sábado, 19 de diciembre de 2009

Navidad es tiempo de 'navos'

Otro año, otro delirio de compras, otro frasco de bicarbonato.
FELICES FIESTAS PARA TODOS, y que las navidades no os enturbien las vacaciones. Con cariño demente, aunque sincero,

Pepi Toria




viernes, 11 de diciembre de 2009

Manda... mientos

Tres meses después de que moisés bajase la montaña con las dos tablas debajo del brazo, dios encargó a una prestigiosa consultoría un estudio sobre el impacto de los mandamientos sobre el pueblo judío. Aparte del hecho de que la consultoría tardó dos semanas en hacer el estudio y veintitrés en picar el informe sobre piedra, dicho estudio apuntaba claramente el siguiente fenómeno: el pueblo estaba confuso ante la rigidez de los designios divinos y, en su afán por cumplirlos y mantenerse entretenidos, se habían empezado a aficionar al préstamo de efectivo con unos intereses razonables.


Anécdotas aparte, la solución sugerida por el informe era reescribir los mandamientos con un redactado más genérico, que pudiera adaptarse a cualquier caso. Para ello aportaba a modo de ejemplo un desarrollo alternativo para uno de los mandamientos, así cogido al azar, el quinto NO MATARÁS. La redacción sugerida era algo así:

TÍTULO V. NO MATARÁS

CAPÍTULO 1. DEFINICIÓN
Artículo 67. Acto de matar
Se considera el acto de matar, aquella acción directa o inducida que produce inevitablemente el cese de la vida.

CAPÍTULO 2. DETERMINACIONES DE CARÁCTER GENERAL
Artículo 68. Ámbito de aplicación
Estarán sujetas a las disposiciones del presente Título, únicamente aquellas acciones que cesen la vida del ser humano. La condición de humano es la definida por el Reglamento que desarrolla la presente Ley.
Artículo 69. Uso
Discrecional, y en canarias una hora más tarde.
Artículo 70. Supuestos exonerativos
Aquellos bajo los cuales se produce la involuntariedad de los actos, tales como “yo es que estaba mu loco…”

CAPÍTULO 3. DISPOSICIONES ADICIONALES DE CARÁCTER EXCLUYENTE
Artículo 71. Principio de equidad
Se lo merecía.
Artículo 72. Principio de correspondencia
Él me mató primero.
Artículo 73. Principio de superación
Dijo que no me atrevería.

CAPÍTULO 4. DISPOSICIONES TRANSITORIAS
Artículo 74. Moratoria
No aplicarán las determinaciones de este Título a aquellos actos comprendidos en los tres meses posteriores a la entrada en vigor de la presente ley. Aproveche, últimos días.
Artículo 75. Actos premeditados
Los asesinatos ocurridos con posterioridad a la entrada en vigor de la presente ley, de los cuales se demuestre su premeditación con anterioridad a la misma, quedan exentos de aplicación. Busque un minuto para su suegra.
Artículo 76. Derecho al tanteo y retracto
Las tentativas de asesinato de carácter reincidente no serán objeto de aplicación de la presente ley, pero a ver si nos aplicamos.

En vista de las evidentes ventajas que aportaba la propuesta, dios encargó la reedición de todos los mandamientos en el nuevo formato, a la vez que empezaba a pensar en organizar un cuerpo de élite destinado a ayudar a los hombres a interpretar las nuevas y complejas leyes. Como los ángeles estaban demasiado ocupados con el tema de la mensajería y lo de irse apareciendo por ahí, dios recordó a un grupo de insurgentes a los que había expulsado del cielo: los caídos, así que volvió a reclutarlos y les encomendó el departamento de nueva creación de Gestión de los Mandamientos. Y después de aquello, las cosas empezaron a funcionar de rechupete:

- dios se tomó un merecido descanso,

- el pueblo elegido empezó a invertir los beneficios de los préstamos en “cosas de gran alcance” como el cine, claro,

- los ángeles empezaron a usar internet para sus trabajillos y así les quedó más tiempo para depilarse el pecho,

- y los caídos fundaron una corporación independiente a la que llamaron colegio de abogados.

viernes, 4 de diciembre de 2009

'Sublimar' se va a acabar

Existen en el mundo una serie de cosas que pareciera que sólo pudieran hacerlas un reducido grupo de elegidos, y estamos hoy aquí para demostrar que la sublimación NO ES una de ellas. Basta con buscar su definición en el diccionario para darse cuenta de que se trata de algo bastante sencillo y que lo que es sublimar, al final sublimamos todos:


1. Engrandecer, exaltar.
Lo que sucede cuando llevas tres meses viviendo solo y vuelves a probar los macarrones de tu madre.

2. Pasar un cuerpo directamente del estado sólido al estado de vapor.
Lo que sucede cuando el banco tasó tu piso por cuarenta millones pero sólo lo consigues vender por veinte.

3. Transformar ciertos instintos o sentimientos inferiores o primarios en una actividad moral, intelectual y socialmente aceptada.
Lo que sucede cuando hacemos algo feo y queremos que parezca bonito, o sea, constantemente.

Y es que el ser humano parece estar genéticamente diseñado para cumplir con esta tercera acepción, tal y como demuestra a lo largo de todas las etapas de su vida:

- Al plantar tu primer garabato en la pared del comedor.
‘¿Te gutta mi cattillo?’

- Al ser desmantelado tu primer alijo de revistas chungas.
‘¿Pero habéis visto qué claroscuros?’

- Al ser pillado mirando una porno.
‘Éstos de Dogma cada vez se pasan más…’

Porque ya no se trata de que el ser humano sublime constantemente, es que a veces hasta pre-sublima, o sea, primero dice lo bonito y luego hace lo feo. Ejemplo: ‘Te voy a comer to lo negro’ (eso es lo bonito), y va y lo hace tal y como ha dicho (eso es lo feo). Luego hay sublimaciones de esas que se acaban volviendo en contra. Ejemplo: ‘Ya acompaño yo a casa al pibón de tu prima que además es ninfómana, la pobre’ (pues ya te diré mañana que mi prima se llama Ramón y que además es campeón de lucha libre). Y por si le parecía a usted poco, también están las sublimaciones inducidas. Ejemplo: ‘No le digas a tu madre que fumo porros’ -‘Pues dile que te lo han recomendado en el club de lectura, abuela’-.

Y justo cuando empezaba usted a pensar que sublimando era capaz de hacer algo fuera de lo común, resulta que en la tele lo hacen constantemente:

- Jugar al fútbol / hacer la guerra
- El romanticismo / casarse
- Las tertulias de opinión / masturbarse

En base a todo lo dicho se concluye que sublimar se va a acabar, y es que si todos sublimamos, lo sublime dejará de serlo y no quedará otra opción que decir las cosas tal como son, de lo que se deduce que la humanidad, en su infinito pudor, dejará de practicar el sexo y medio mundo se dedicará exclusivamente a hacer la guerra y el otro medio, a casarse y a masturbarse… anda, igual que ahora.

viernes, 27 de noviembre de 2009

Líjame mucho...

Siempre que el individuo de a pie reflexiona sobre su rutina diaria, es capaz de hallar en ella multitud de detalles que le recuerdan cuánto hemos avanzado desde que empezamos a distanciarnos del mono. No obstante, basta con ponerse ante el televisor y ver anuncios como éste, para empezar a preguntarse en qué punto dimos la vuelta y decidimos volver a él.

Aunque podría parecer que el vínculo entre el anuncio y el mono, se debiera a la maliciosa insinuación de que el mensaje publicitario podría haberlo escrito un simio, lo cierto es que dicha relación se debe al cada vez más acuciante problema del vello facial en el hombre y, por qué no decirlo, también en el mono.

El punto de partida de dicho anuncio es un estudio realizado a mujeres entre 18 y 45 años, para conocer el grado de felicidad que les aporta su pareja. Las cuatro mujeres entrevistadas afirman estar sumamente satisfechas con sus maridos y con las habilidades que éstos han desarrollado gracias al hecho de tener barba, pero cuando se les pregunta si les gusta que sus maridos las besen, estalla la tragedia.

Intentado descifrar el enigma de este drama para aportar algo de luz a la cuestión, la conclusión ha sido clara y rotunda: si su marido se ha aficionado a usar la barba para fregar sartenes, lijar maderas, podar el césped o “limar asperezas”, está usted casada con un guarro que, si además, pretende andar besándola aún a riesgo de dejarle la parte del cuerpo que sea pertinente llena de aserrín, hierbajos o restos de la tortilla de patatas de la noche anterior, no es más que un desconsiderado y usted lo que tiene que hacer es buscarse a otro cuya única afición sea ver el fútbol. Verá usted cómo los besos dejarán de ser un problema y más ahora que la liga está tan emocionante.

Por otro lado, no queda claro por qué el estudio no incluye a las mujeres de más de 45 años, pero desde aquí apuntamos varias opciones:

1.Porque a esa edad, el grado de felicidad que les aporta su pareja les importa un pito.

2.Porque a esa edad, todos los hombres sueltan la pulidora y se sientan a ver el fútbol.

3. Porque a esa edad, las mujeres también tienen barba, de forma que los puñales vuelan en las dos direcciones.

En vista de las punzantes consecuencias que provoca el vello facial del hombre, es muy probable que efectivamente nos hallemos en viaje de regreso hacia el mono, y en tal caso es importante tener en cuenta dos cosas: la primera, que debemos aceptar los hechos con dignidad, y si hay que volver hasta el australopithecus, pues se vuelve. La segunda, que si “llegamos” y el australopithecus no está, a lo mejor habrá que ir a buscarlo a la redacción de alguna empresa de publicidad.

viernes, 20 de noviembre de 2009

Place me the piglet

Una de las primeras lecciones que se imparten en yese y exade es aquella que prepara a sus alumnos, futuras promesas de la GESTIÓN UNIVERSAL, para aquél delicado momento en que toca colocar al lechón de alguien.

Un lechón, según la RAE, es un cochinillo que todavía mama, pero en el mundo de las grandes máquinas empresariales, un lechón es aquél hijo/hermano/sobrino/etc de alguien poderoso, motivo por el cual hay que darle un buen puesto con independencia de sus capacidades. Concepto que, en el argot de la calle, se conoce como el puto cerdo enchufao.

El noble arte de colocar al lechón, se viene practicando desde tiempos inmemoriales, de hecho se tienen indicios de que cuando la primera meretriz se apoyó sobre la primera esquina y negoció con el primer posible cliente, aquél cliente YA VENÍA de colocar un lechón. Antiguamente era práctica habitual entre las buenas familias aquello de que el varón mayor se quedaba las propiedades y los títulos, el mediano se iba como capitán de las tropas de su majestad a expoliar algún remoto lugar de Asia y a hacer un catálogo de enfermedades venéreas desconocidas, y al pequeño lo mandaban pal Vaticano a ver si salía obispo. De lo que se deduce que, durante siglos, la inmensa mayoría de los altos cargos de nuestra iglesia y ejército han sido ostentados por lechones. Dicho sea desde el cariño.

Hoy día, en vista del inexplicable desprestigio que padecen estas dos grandes instituciones, añadido a la repentina manía que tienen algunas empresas privadas con aquello del rendimiento y el valor añadido, cada vez es más difícil encontrar un buen sitio para colocar al lechón. Y es que los lechones también tienen su amor propio, así que si tiene usted un puesto de responsabilidad con personal a su cargo, y le colocan un lechón, debe tener presentes una serie de normas:

1. El lechón trabaja porque quiere, así que no le obligue.

2. No lo mezcle con la tropa, no vaya a darse cuenta de que es el único que tiene contrato.

3. Hay que hacerle visitas periódicas en actitud amistosa para que se sienta útil y no se desmotive.



4. No hay que poner “peros” a su calendario de vacaciones. Que el rey no sube a Baqueira todos los días.

5. Y sobretodo, hay que pagarle bien, no sea que se vaya a otro sitio a seguir haciendo NADA.

Por todo ello, se concluye que hoy en día el lugar ideal para colocar al lechón, es la administración pública y sucedáneos, que para eso se inventaron los cargos de confianza, a ver si se han creído que un lechón va a hincar los codos pa sacarse unas opos. Así que si tiene usted algún joven pariente que no acaba de encontrar su camino y dispone de buenos contactos dentro de la esfera política, no le de más vueltas y llámelos. Si le salta el contestador diciendo que están en la cárcel, ya tendrá usted la seguridad de que quedan plazas vacantes.

viernes, 13 de noviembre de 2009

'Procreíza' como puedas

La disciplina filosófica lleva años dilucidando alrededor del enigma suscitado entre la naturaleza y la cultura, es decir, ¿somos lo que nacemos o somos lo que aprendemos?. La respuesta, en el ámbito de la filosofía, sigue siendo una incógnita pero en el ámbito de la familia, hace ya miles de años que se halló la respuesta, que es DEPENDE. Y depende básicamente de dos variables:

1. El papel que juega el responsable del vástago: engendrador o bien educador, entendiéndose por engendrador al que se limita a “hacer la comanda”, y por educador al que coge “la comanda” y se la cuelga de la chepa hasta el final de sus días.

2. La idiosincrasia del vástago en concreto, concepto que se revela a través de sus actos, o sea que o bien es un primor o es un cafre, dicho sea desde el cariño.

Cruzando las variables anteriores, se generan las cuatro situaciones tipo que, en el ámbito de las reuniones familiares se combinan en base a lo que los expertos denominan el barria domus o, lo que es lo mismo, el ‘barrer pa casa’ de toda la vida:

1. Engendrador / primor: ha salido a mí, soy la hostia.
2. Engendrador / cafre: la familia me lo está malcriando.
3. Educador / primor: lo llevo más firme que una vela, soy la hostia.
4. Educador / cafre: no se a quién coño habrá salido.

Seguimos para bingo. La cosa no queda ahí, todavía puede ser más enrevesada. Pongamos el ejemplo de una abuela que habla de su primor de nieto:

-Si lo está criando la madre, es una cuestión de genética.
‘qué suerte ha tenido la lagarta’

-Si lo cría el padre
‘lo está educando como hacía yo con él’

-Si lo están criando a medias, lo de la madre no cuenta,
‘a las horas que llega…’

-Si lo están criando en un internado,
‘qué buen internado escogió la lagarta’.

-Si no lo cría nadie: la genética, pero la de la abuela claro,
‘igualito que mi hermano Pepe’

-Si lo está criando la abuela, es una cuestión de método,
‘si no fuera por mí…’

-Si lo cría el abuelo,
‘pero al final siempre me tengo que encargar yo’

Compren más cartones. Ahora el caso de la misma abuela con un nieto cafre:

-Si lo está criando la madre,
‘es que no sabe educarlo’

-Si lo cría el padre
‘pero el crío ha salido a la madre’

-Si lo están criando a medias, la madre lo estropea todo,
‘a las horas que llega…’

-Si lo están criando en un internado,
‘eso no hay internado que lo arregle’

-Si no lo cría nadie:
‘conmigo tendría que dar…’

-Si lo está criando la abuela,
‘si es que es igual que la madre’

-Si lo cría el abuelo,
‘si no lo supo hacer con sus hijos…’

La conclusión a todo este galimatías es que la filosofía es un fraude, que sólo ha servido para que los griegos se pasearan en túnica por el ágora y se intercambiaran los teléfonos. Pero si las preguntas que formula son tendenciosas, las respuestas son el “barrer pa casa” por excelencia… exactamente igual que cuando alguien afirma que el tamaño no importa.

viernes, 6 de noviembre de 2009

Algo pasa con Heidi

Hace ya algunos años, la universidad de queimbrig puso en marcha un ambicioso programa de investigación con el objetivo de indagar en los orígenes de los patrones de comportamiento en el individuo adulto. Para ello se sometería bajo riguroso estudio a un grupo de hombres y mujeres que fueran muestra representativa del poderío y empuje del imperio británico. Pero como estaban todos borrachos, hubo que aplazar el proyecto para mejor ocasión.

Tras el interés suscitado por la malograda iniciativa, el ayuntamiento de madrit, decidió darle una salida digna a los ahorrillos que tenían para la construcción del puerto deportivo y retomaron el proyecto, pero con el ir y venir de papeles para formalizar la inversión, parte de ésta desapareció dentro de una bolsa de basura negra y nunca más se supo, de manera que hubo que rebajar las expectativas iniciales y los estudios acabaron centrándose en "la repercusión emocional del arquetipo femenino de los dibujos animados de los 80 y 90". Según ese estudio, los modelos que más han calado en los adultos de hoy, son:


1. Pipi Langstrum o la niña indigente. Su padre es un pirata y nunca está en casa, ella vive con un burro y un mono y presenta una discapacidad evidente para combinar los colores.
2. Las princesas florero. Julieta y Romy, vulnerables y temerosas siempre acaban siendo objeto de secuestro o intento de parrillada. Con una autoestima al borde del cataclismo sueñan, no con salvarse, sino con casarse y, aunque parezca incompatible, acaban consiguiendo ambas cosas.
3. Las señoras de. Conscientes de que su presencia sólo sirve para justificar que los protagonistas son católicos y heterosexuales, Teela y Mrs. Pacman son mujeres al borde de un ataque de nervios. La primera porque su novio He-Man gasta más laca que ella, y la segunda porque su marido está enganchado a las pastillas y se vuelve loco tras unas faldas de dudoso género.

Pidiendo a gritos una asistenta social están todas mientras que, contra todo pronóstico, el informe no hace mención alguna de Heidi. Ante la estupefacción inicial y las posteriores protestas populares, la ULFA (unión libre de feministas antisistema) emitió un comunicado en el que se desgranaban los motivos por los cuales Heidi NO es un modelo perpetuado por las mujeres del siglo XXI, ya que a éstas:

1. No les gusta beber leche directamente de la cabra.
2. No les gusta corretear por la montaña, sin instructor.
3. No se juntan con pastores, a menos que sea un reality.

Después de que dicho comunicado viera la luz pública, el ARME (asociación recalcitrante de misóginos empedernidos) emitió otro comunicado que ponía de relevancia todos aquellos puntos que son comunes entre Heidi y la denominada “mujer moderna”:
1. Viven de sus abuelos
2. Pierden la cabeza por cualquier bicho
3. Tiran de la silla de sus amigas
4. Se confunden entre las cabras.

La conclusión es clara, y es que algo pasa con Heidi, un icono indispensable de nuestra infancia del que seguramente se sabe menos de lo que se cree. Se prepara una nueva investigación que será financiada con las donaciones privadas que habían sido destinadas al Palau de la Música. Seguiremos informando.

viernes, 30 de octubre de 2009

Pecera feng shui

PEZ ROJO:
Te parecerá una tontería, pero por más que me quito el disfraz y pongo los pies en remojo, muchas noches me despierto pensando que soy un pez.

PEZ NEGRO:
Te implicas demasiado...


viernes, 23 de octubre de 2009

viernes, 25 de septiembre de 2009

Todo está en la cabeza

A estas alturas de la revolución mediática, nuestros televisores bombardean infinidad de mensajes: los mensajes literales “Copón lava más blanco”, los mensajes metafóricos “Copón te hace la vida más fácil” y, encumbrando el Olimpo del fino ingenio publicitario, el mensaje subliminal, “¿Ves a esa macizorra? pues lava con copón…”. Por otro lado, las archiconocidas multinacionales pueden permitirse el lujo de hacer publicidad sin mensaje y, fuera de toda clasificación, quedan aquellos anuncios en los que uno no sabe si copón se come, si copón combate la disfunción eréctil o si copón bendito.

Dentro de este último grupo se halla un curioso anuncio que combina dos conceptos jamás vistos juntos antes en una misma frase: el champú mentolado y las tías buenas. Porque como todo el mundo sabe, la menta produce una compleja reacción química en las entretelas del cerebro femenino, capaz de crear la ilusión de vislumbrar un macho en cualquier tío que se ponga por delante. De ahí la fama que gozan los mojitos como potente afrodisíaco, fama que nada tiene que ver con el chute de azúcar de caña y el chorrazo de ron blanco.

Afrodisíacos aparte, es evidente que la expresión “champú mentolado = tías buenas” es incompleta, a falta de una incógnita X que, efectivamente, es la madre del cordero de este ardid publicitario, y es que por lo visto, la gracia de usar champú mentolado es que ayuda a mantener la cabeza fría. Visto esto, no es extraño preguntarse qué aporta al protagonista del anuncio, el hecho de mantener fría su cabeza:

1. La caspa cristaliza ofreciendo un bello efecto purpurina.
2. Cuando done su cerebro a la ciencia, se hallará en perfecto estado.
3. No llamará al teléfono de Susi preguntando por Loli

Así que no estamos ante un anuncio del estilo “compra esto y folla mucho” si no que nos encontramos ante una fórmula pionera que proclama “si follas mucho, consérvalo” un mensaje que ofrece seguridad, concepto sobrevalorado en estos tiempos de profunda incertidumbre en que el euríbor te deja sin ir a esquiar, los de la mutua te operan de la pierna sana y tu madre se va con un cubano en lugar de ayudarte con los niños.

Ergo, si el champú mentolado se dirige a un sector de la población masculina que se caracteriza por alternar con muchas mujeres y follar con todas ellas sin tener que pagar, no podemos evitar preguntarnos quién coño va a comprar el bendito champú, sobretodo porque Julio Iglesias, Berlusconi o Briatore, si a estas alturas ya andan escasos de algo, es de pelo.

viernes, 4 de septiembre de 2009

No sin mi bigote

Para cualquier mujer, el pelo que nace sobre su labio superior no es motivo de preocupación alguna, debido principalmente a que éste no suele ser objeto de exposición púb(l)ica. El bigote, sin embargo, es una cuestión muy delicada con la que se ve obligada a lidiar durante toda la vida.

La existencia del bigote no está exenta de cierto dramatismo épico, puesto que no es capaz de hallar su papel dentro del ciclo vital de la individua, y se limita a proporcionarle momentos estelares en las circunstancias menos propicias:
-¡Qué gracioso está el gato con gorrito!
- Es mi nieta.

Poco a poco y con el paso de los años, se va tomando conciencia de su existencia.
- ¿Me queda bien el super-rouge-glossy de Marga Retastor?
- ¿Tengo que contestarte hoy?

Entonces se opta por combatirlo sutilmente: el decolorante
- ¿A que ya no parezco un orco?
- Ahora pareces Gandalf

Y en vista del éxito, se acaba optando por la vía rápida.
- ¿Pero quién te ha hinchado los morros?
- Mi esteticista

Lo que conduce inevitablemente a tal bucle de los horrores, que ríase usted de la prodigiosa germinación de las habichuelas mágicas.
- ¿Tienes púas en la cara?
- Y tú cara de puta

Así que por puro agotamiento se acaba tirando la toalla hasta el punto de perder la propia conciencia sobre su existencia.
- Ayer te ví con tus amigas y parecíais como hermanas.
- Paseaba a mis nutrias…

Cuán diferente sería todo si se viera desde una óptica más positiva, es decir, abrazando las ventajas que, como mujer, te brinda el hecho de tener bigote:

1. Te hace más macho, que es estupendo para que te hagan casito cuando vas a la ferretería.

2. Tienes un apasionante tema de conversación con tu padre, aunque no te guste el fútbol: ¿cuchilla o navaja?.

3. Es un detector térmico infalible: a dos metros del vaso de leche, ya sabes si te vas a abrasar la lengua.

4. Puedes vaticinar un movimiento sísmico antes de que se produzca, incluso en algunos casos, señalar el epicentro.

Pero lo mejor de todo, es que con un buen bigote puedes albergar serias aspiraciones a que te nombren reina de las fiestas de tu pueblo. La única pega es que a lo mejor se empeñan en arrojarte desde el campanario...

viernes, 28 de agosto de 2009

De profesión, "salsero"

Si empieza usted a tener la sensación de que su rutina laboral se ha convertido en una concatenación de llamadas telefónicas, correo electrónico entrante y saliente y reuniones que no sirven para absolutamente nada, ya puede usted considerarse un profesional del salseo. Dícese del salseo al acto inconsciente de chapotear en cualquier medio, conocido o ajeno, con el único fin de representar que se está trabajando por unos intereses determinados. Es un fenómeno indispensable de las reuniones “de coordinación” o “seguimiento”, y que está ganando cada vez más adeptos. Reconocerá al instante un evento salsero por una serie de rasgos característicos:

1. La presencia de más de dos asistentes por cada una de las partes implicadas: cada abogado trae a sus abogados, cada técnico a sus técnicos subcontratados o la presencia de varias jerarquías de una misma cadena de mando, es decir, el que firma, el que habla y el becario extranjero que hace el trabajo para integrarlo a su tesis doctoral. Tal situación, aunque pudiera parecer absurda, es una cuestión de aritmética pura: el número de individuos que participan de las decisiones es indirectamente proporcional a la repercusión de responsabilidad por individuo y directamente proporcional al pollo que se monta cuando alguien pide responsabilidades. El becario se libra porque ni siquiera estaba contratado.



2. La presencia de asistentes absolutamente ajenos al tema objeto de la reunión, genéticamente diseñados para intervenir en ella de la forma más inesperada y que nadie sabe quién los ha convocado. Se están realizando extensas investigaciones para explorar la capacidad de las salas de reuniones para generar asistentes por sí mismas. Otra posible teoría es que el ente convocante tenga contratado un servicio de asistentes por defecto, muy utilizado en las fiestas de alto estanding, que asegura el ambientillo aunque acuda menos gente de la prevista.

3. La enunciación del dato catastrófico o “el aleteo de las alas de una mariposa pueden provocar un Tsunami al otro lado del mundo”. Se produce cuando alguien, en el transcurso de la reunión, aporta un dato erróneo pero aparentemente fiable y que, por el fenómeno de la reiteración, acaba por parecer cierto, tanto que cuando meses después se monta un pollo y alguien pide responsabilidades, nadie sabe nada y la mariposa se libra porque tampoco estaba contratada.

4. El minuto de gloria para todos los asistentes. Es un hecho irrenunciable porque la satisfacción de los egos es necesaria para el correcto transcurso del salseo y porque si se consigue dilatar suficientemente una reunión, al final alguien propone que traigan café.

5. Finalmente, el acuerdo de todas las partes en reunirse nuevamente para seguir dilucidando. Este hecho es determinante para detectar un salseo, porque el salseo por definición, aspira a la atemporalidad, y a poder seguir pagando los forfaits de muchas familias.

Para el caso de que usted ostente un cargo con cierta responsabilidad, debe saber que no todas las reuniones son de salseo. Si algún día le convocan a una barbacoa, dígale a su madre que llame y diga que está usted enfermo y, si no funcionase, al menos no sea tan ingenuo como para ofrecerse a poner la butifarra.

viernes, 21 de agosto de 2009

viernes, 14 de agosto de 2009

'Bujer' soltera va de boda

"BE HA IDO DE BIEN BOGUITO BARA GOGER EL RABO..."

viernes, 7 de agosto de 2009

Casting de mariquita

" ...PERO AL FINAL COGIERON A LA OTRA PORQUE ERA RUBIA".

viernes, 31 de julio de 2009

Castiza vestida de domingo

"NO ESTÁ MAL, TENIENDO EN CUENTA QUE CUANDO LLEGUÉ AQUÍ ERA CHINA".

viernes, 24 de julio de 2009

Te quiero por los pelos

Mucho antes de que la propia Rapunzel utilizase su larga cabellera a modo de amarre para conducir al príncipe hasta su alcoba, la melena femenina ya se situaba entre los primeros puestos de las armas de seducción, acoso y derribo. No hay que hacer muchas indagaciones para comprobar que a día de hoy el método sigue vigente, aunque adaptado a los condicionantes de los bares de copas y con una aplicación menos literal, en los mejores casos.

Y es que el recurso de tirar de melena no deja de ser un mecanismo "autoportante", o lo que es lo mismo, que funciona de forma autónoma: saque usted a su abuela con una peluca de tina turner una mañana de agosto (calles en obras), y observe como llueven los piropos sobre su octogenaria y crepada testa, y es que el fenómeno "autoportante" confiere a la melena una supremacía cósmica en relación al resto de la anatomía, así que si está usted dudando entre hacerse unas tetas o hacerse unos tintes, no dude más.

Tal fenómeno se debe principalmente a que el pelo es uno de los atributos femeninos que más claramente refleja el interés de una mujer por gustar, hecho que en la mayoría de los casos se traduce en desproporcionadas e infructuosas inversiones de dinero y tiempo. Paralelamente, la reacción del cerebro masculino ante esa situación, se limita a procesar y desarrollar una respuesta en código simple:

- Menuda rubia
- Vaya cachondona

- Ahí va esa morena
- Qué cachondona

- Mira esa leona
- Menuda cachondona

Dicho código no está exento de cierto riesgo, puesto que han salido a la luz pública varios casos de víctimas de hair-trick o, tal como lo conocemos aquí, “la cachondona se llama pepe”, y es que la obnubilación que produce en algunos individuos el cimbrear de unas mechas los ha arrastrado hasta los confines del umbral del armario. Por otra parte, es necesario remarcar que la obnubilación se produce en cualquier circunstancia a excepción de una: cuando se trata de la propia pareja, y es que eso de que la mujer de alguien manifieste interés por gustar, a alguien no le hace puñetera gracia.

Pero a pesar de todo lo dicho, tras una atractiva melena también pueden encontrarse infinidad de virtudes que el fenómeno de la obnubilación pasa por alto, y es que para una mujer, el pelo presenta los mismos condicionantes que el raciocinio: si traspasa los límites de la cabeza, resulta poco atractivo, así que si está usted dudando entre hacerse un postgrado o hacerse unas extensiones, no dude más.

viernes, 17 de julio de 2009

Qué bien se está tumba-do

Son pocas las ocasiones en las que la administración local promueve iniciativas de interés público que nos devuelvan la confianza en el sistema, por contra son muchos más los momentos en que las webs municipales nos obsequian con fenómenos administrativos paranormales tales como poder realizar un trámite de “cambio de titularidad de un nicho por defunción del titular”. Desde aquí mandamos saludos a los habitantes del municipio en cuestión y felicitamos a su ayuntamiento por esta experiencia pionera.

Partiendo de la conjetura de que nadie se desprende de las cosas que pretende seguir utilizando, y que según unas encuestas publicadas por Deconomist, el porcentaje de muertos que prefieren los ataúdes (amplios, sin humedades y en las afueras), está muy por encima de los que se decantan por las urnas o los zapatos de hormigón, resulta imposible no formularse una serie de preguntas:

- ¿Se puede demostrar que el titular se halla en plenas facultades cuando designa al heredero?
- ¿Cómo será eso de heredar una caja con sorpresa?
- Y sobretodo, y tratándose de una transacción de bienes, ¿hacienda se queda con algo?

La única explicación posible es que por aquella zona se tenga por costumbre enterrar viva a la gente y así los herederos disponen de unos cuantos días para hacer los trámites. Con ello se desmontan varios mitos creados alrededor del hecho de morirse:

1. La que te acecha no es la muerte, si no tu familia, que siempre resulta más reconfortante.
2. Eliges la ropa y te maquillas a tu gusto.
3. Oyes todas las cosas que dirán en tu funeral y si discrepas en algo, te levantas y lo discutes: “Es la última vez que lo digo, ¡yo no perdí a Toby!”

Los entierros en vida forman parte de un bochornoso capítulo de nuestra historia en que se torturaba a las brujas y otras gentes de mal vivir, pero si hoy en día hubiera que enterrar vivas a todas las brujas, habría más cementerios que peluquerías, y eso resultaría insostenible para una economía basada en el consumo, como la nuestra. Pero pasando por alto el hecho de que enterrar viva a la gente está mal y que las autoridades no deberían dar cobertura a los desahucios post mortem, se sabe que la recuperación de esta práctica ha abierto nuevas expectativas de mercado:

1. Paquetes de ocio “Total, son cuatro días”
2. Funerales personalizados: el imperio romano, los locos años 50…
3. Pólizas de seguros, a favor de tus seres queridos, por si “vuelves”,

Y es que la lógica funciona para casi todo menos para afrontar el gran momento y la sepultura es la única cosa comparable a la desfachatez humana: cuando es la propia la ignoras y cuando es de otro te revuelcas en ella hasta que te crujen los huesos.

viernes, 10 de julio de 2009

Mete a mamá en un tren

Como un efecto colateral más de la bicoca de hacerse adulto, sucede que una vez superada la infancia y la pubertad, se produce un distanciamiento natural respecto a la figura materna. Irónicamente y de forma paralela a este fenómeno, cuanto más se aleja el adulto de su propia madre, más reiteradamente empieza a acordarse de la madre del prójimo. Pero no por ello la madre propia deja de jugar un papel importantísimo en la vida del individuo, una madre es como el kh-7, se mete por todas partes y no deja huella, o sí, porque seguramente, ante algunas situaciones anodinas, le resulte a usted relativamente sencillo intuir que “su madre ha pasado por allí”:

- Cuando vas al médico de siempre a enseñarle un lunar y te advierte sobre los riesgos de parir después de los treinta.
- Cuando ves salir de tu parroquia a una mulata con un abrigo idéntico al que guardas en casa de tus padres.
- Cuando te llama tu tía del pueblo para interesarse por la evolución de tu herpes vaginal.

Porque la bendición de tener una madre también se cobra peajes, y si no lo cree vaya a visitar a la suya y dígale algo bonito, ya verá con qué sutileza le recuerda que no está usted, ni mucho menos, a la altura de merecerla:

- Qué bueno te ha quedado el cordero
- La semana pasada me quedó aún mejor y te llamé, pero como nunca estás.

-
Me encontré a Ramón y me dio saludos para tí.
- Qué buen chico, además se desvive por su madre.

- Me alegro de que hagáis ese viaje, seguro que disfrutáis mucho.
- Qué vamos a hacer si no, si vosotros ya hacéis vuestra vida.

- Qué guapa estás en la foto de la boda…
- Cuántas ilusiones, si llego yo a saber lo que me espera…

- ¿Te ha gustado el ramo que te he traído?
- Yo te traje al mundo y no voy por ahí presumiendo…

Sin embargo, pruebe a sugerirle que se ha equivocado en algo, el resultado es sorprendente:

- ¿Pero cómo se te ocurre tirar todos mis diarios?
- Porque nunca los leías.

- Me hubiera gustado que me trajeras una ensaimada de Mallorca.
- Sí, para que luego no te la pongas.

Y es que una madre siempre cae de pie, da igual desde dónde la tire.

Por todo ello, si tiene usted una madre y empieza a plantearse la disyuntiva de cortarse las venas o dejárselas largas, antes de tomar una decisión debe saber que ante el gran reto de sobrellevar a una madre sólo puede usted aspirar a dos cosas: tener energía y tener paciencia, porque lo de tener una escopeta sigue estando un poco mal visto.

viernes, 3 de julio de 2009

Nunca me dices cosas bonitas

El verbo reprochar, del latín vulgar repropiare, significa ‘acercar, poner delante de los ojos’. Efectivamente, se habrá dado usted cuenta de que en momentos en los que uno piensa que no le quedan energías para nada, basta que alguien diga algo inconveniente para echar mano de las reservas y, a falta de poder plantarle una buena hostia, ponerle algo delante de los ojos.

El reproche está fuertemente arraigado a nuestra historia con frases míticas como el “tú también hijo mío” o “no llores como una mujer lo que no has sabido bla bla bla…”, pero más allá de los reproches que han marcado los grandes momentos de auge y caída de las civilizaciones, existe un extenso legado de anécdotas reprochiles, desconocidas por muchos, y no exentas de cierta pulsión dramática:

Jesús rezando entre los olivos.
- Morirás, hijo mío, para salvar a los hombres…
- ¿Y por qué no lo haces tú?

Los hermanos Pinzón a los cinco minutos de pisar tierra.
- Pues va a ser que esto no es la India…
- Así que “la tierra es redonda y por este lado se llega antes”, cómo me joden los listos...

La esposa de Eisenhower a la hora de la cena.
- Ahora no puedo atenderte vida, que estamos desembarcando…
- ¡Siempre tienes alguna excusa para llegar tarde!

Con mucha menor trascendencia para la humanidad, lo de poner algo delante de los ojos, es un fenómeno presente e indisoluble en la mayoría de las situaciones que nos depara la vida cotidiana:

1. El reproche amoroso.
- Te repito que no quiero verte más.
- Ay, nunca me dices cosas bonitas

2. El reproche culpabilizante.
- No te enfades mamá, pero al final no iremos a cenar.
- No me enfado, me queda tan poco tiempo que quiero aprovecharlo estando feliz.

3. El reproche sabelotodo.
- He leído que cuando se convive con un incontinente verbal que se pasa el día relatando todo lo que hace y deja de hacer, su pareja acaba padeciendo de insomnio y fuertes migrañas.
- Ya lo sabía.

4. El reproche de género.
- ¡Rápido señora, tiene que venir conmigo que la casa está en llamas!
- No crea que va a impresionarme entrando de esa forma por mi ventana...

5. El reproche sobrado.
- Le juro, agente, que no he visto el paso de cebra.
- Pues por la vieja mejor ni le pregunto.

6. El reproche rencoroso.
- Me olvidé comentarte que en ese vaso había bromuro.
- Pues haberlo dicho antes

Porque al fin y al cabo, lo de hacer un reproche es como celebrar un gol del Barça en un bar de periquitos: aunque algo en tu interior te dice que no deberías, sencillamente te importa un huevo.

viernes, 26 de junio de 2009

Mira que eres liviana...

Uno de los temas de investigación más concurridos, en relación al comportamiento humano, es el de la teoría de las actitudes contradictorias, basada en largos años de observación y estudio de tres especies: el salmón, el cangrejo y el hombre; el salmón, por aquello de nadar a contracorriente, el cangrejo por lo de caminar hacia atrás y el ser humano por eso de hacer siempre lo que le sale del nabo.

De los últimos progresos en el desarrollo de dicha teoría, se han obtenido conclusiones absolutamente revolucionarias, tales como que las actitudes contradictorias en los tres grupos de individuos mantienen un fuerte vínculo con el fenómeno del apareamiento:

1. El salmón remonta las corrientes fluviales en un alarde de fuerza que precede al esperado momento de esparcir sus simientes, algo así como “Le llaman Body”, pero en agua dulce.
2. El cangrejo se desplaza manteniendo a salvo su retaguardia de posibles crustáceos sodomitas y dando noble muestra de su señorío macho, como pasa en cualquier película de tom cruise.
3. El ser humano, enajenado en su contradicción, o pilla poco o pilla en su propio equipo, como muestra de vicio y desidia propia de una especie corrompida por el pecado original. Dicho más fácil, la maldición de los gueis y las livianas.

Para el caso del fenómeno guei, existiría cierto salvoconducto de carácter histórico, dado que se sabe que los romanos a veces también eran un poco gueis, con esas sandalias trenzadas a media pierna, pero cuando salían al campo de batalla erguían el pilum como el que más y ponían al enemigo mirando pa Cuenca. No sucede lo mismo con las livianas: la mujer, como transmisora de los valores en el seno de la familia, debería dar ejemplo y por eso últimamente las investigaciones sobre la teoría de las actitudes contradictorias, se centran en el universo de lo liviano y sus posibles motivaciones:

1. Los hombres no les gustan. Desviación de nacimiento que afecta a otras especies, sobretodo en el ámbito rural, y que se conoce como “el caso de la oveja machorra”, “el caso de la gata machorra” y “el caso de la perra machorra”, entre otros. A día de hoy no se conoce tratamiento al uso.

2. Los hombres sí les gustan y las mujeres, también. Comportamiento basado en el vicio y en una subversiva lectura y aplicación de la ley del libre mercado de la oferta y la demanda. Otro buen motivo para que las mujeres no aprendan a leer.

Por último, quedaría un tercer motivo tan simple como que sólo les gustan las mujeres, una actitud derivada de una profunda inmadurez y talante caprichoso, que empuja a la individua que lo padece a desear lo contrario de lo que dios y la naturaleza le ha destinado sabiamente, confirmando los eruditos augurios del dicho popular que promulga “a espárragos frescos, tortilla de bacalao”.

viernes, 19 de junio de 2009

Cuida de tu pijo

Está científicamente demostrado que cuando un padre llega a casa y descubre que su nene ha repasado con ketchup las juntas de todas las baldosas, no hay lugar para otra cosa que no sean tres palabras, tres palabras que empiezan por 'su' y acaban con 'madre'. Lo que no se sabía hasta hace relativamente poco era que, mientras se produce el momento su puta madre, el cerebro aprovecha para hacer un reset y la glándula mangoneantus segrega una serie de encimas que adormecen la ira y sumen la mente paterna/materna en un bucle culpabilizante: “como no le dedico suficiente atención, mi hijo expresa su frustración a través de las infinitas posibilidades que el ketchup le brinda.”

Por ello, el mercado pone a la disposición de todos los padres abducidos por su vida laboral, un amplio abanico de productos que, ni de coña les ayudarán a pasar más tiempo con los peques, pero les harán sentir como si fueran mucho mejores padres, y como los sentimientos son lo primero, pues se compra y listo:

1. El lácteo-milagroso. Enchufarle una dosis antes de una interminable jornada de actividades extraescolares. Debe saber que el crío del anuncio se pone incandescente durante la ingestión, así que si en su casa son más de lámparas halógenas, tendrán que buscar otro producto.



2.Meter al niño en una burbuja. Poética imagen empleada en la campaña de una compañía de seguros, en la que se vendía “seguridad para los tuyos”, refiriéndose sin duda a los que se quedaban fuera.

3. Suaves toallitas monodosis perfumadas. Un alud de caricias para el ojal, porque tiempo habrá para que la vida le enseñe su peor cara, o lo que es lo mismo, que le dé por culo.

Y en general, cualquier producto alimenticio que se jacte de llevar hierro o calcio, porque en el lenguaje del marketing publicitario, el hierro y el calcio es a los niños, lo que la fibra a las estreñidas, la soja a las menopáusicas, el bottox a los pellejos y el cochazo a los acomplejados: una fórmula estúpidamente facilona y curiosamente irresistible.

Para el caso en que ninguno de los productos mencionados apacigüe sus profundos remordimientos, y aunque sólo dios sabe cuánto Damien corre suelto por esos (sus) mundos, deberá contentarse con el hecho de que tener un hijo es como tener dinero invertido en letras del tesoro: se pasa uno la vida esperando a cambio de un dudoso rendimiento, pasan años en que ni siquiera lo ves, y la única certeza es que si un día regresa, será porque ya no lo quieren en ninguna otra parte.

viernes, 12 de junio de 2009

No pinta usted nada

La pintura, con eso de que es el arte plástico que precisa de menos recursos para su manifestación estética, es objeto de excesivos aspavientos y trascendentalismos cuando, en sus orígenes, cumplía funciones de lo más mundanas:

En la era de las cavernas, se utilizaba como un vulgar post-it:
- Ayer maté quince antílopes
- Pues aquí solo se cuentan once…
- Es que sigue en la caverna pareada.

Para griegos y romanos, era un arte menor que se aplicaba a la cerámica a modo de octavilla: ‘Hércules ha matado al jabalí’, ‘Nerón ha quemado Roma’…
- ¿Te has enterado de lo de Nerón?
- Es que aún no he leído el ánfora…

Mientras que al otro lado del mediterráneo, los egipcios la utilizaban como inventario para el más allá:
- Me lo dibuje todo, que no quiero problemas
- Pero es que solo le coge un lado…
- Pues me haga dos copias.

Luego, el oscuro medievo con todo el despliegue de santos y jesusines de mirada perdida:
- ¿Qué santo es ése?
- ¡Es la virgen!
- ¿Se quedó virgen por tener esa verruga?
- La verruga es el niño.

Entonces, llega el Renacimiento, alguien inventa la perspectiva fugada y las vírgenes buenorras, y todo gira alrededor de lo mismo…
- No veo a la del nacimiento.
- Está en el centro, sobre la concha.
- Pues cómo estará cuando le den el pecho.

A partir de ahí empieza el reto por el máximo realismo, no sólo en la representación espacial, sino también en la humana. Retratos a porrillo:
-¿Quién es el del noble posado?
-El conde chipirifláutico
-¿Y su jinete?

No contentos con retratar el cuerpo, algunos se empeñan en retratar la luz o el alma y, hartos de tanto noble, llevan a la cumbre pictórica a las chachas y sus tareas domésticas.
-Qué atmósfera cotidiana, qué naturalidad en el gesto, qué luz…
-Qué brillante ese puchero…

Y cuando parece que lo de captar la realidad empieza a ser un hecho, resulta que la realidad es demasiado vulgar y aparecen los ‘ismos’, una serie de estilos que huyen de la expresión literal, realizando tremendas piruetas formal-teórico-sensitivas, para explicar la cosa más mundana:

- Impresionismo: ‘si cruzas los ojos verás una naranja’
- Expresionismo: ‘va a haber que tirar esa naranja’
- Cubismo: ‘¿qué le ha pasado a la naranja?’
- Minimalismo: '¿quién se ha comido mi naranja?'
- Dadaísmo: ‘mida qué dadanja
- Surrealismo: ‘que me maten si eso que sale del ojete del unicornio no es una naranja’
… para acabar en el arte conceptual y su ‘naranja sobre fondo naranja’.

En conclusión, que lo de pintar no es tan sublime, que hoy día nacen pintores en cualquier familia y sobretodo, por lo que la historia nos enseña, la cuestión está en ir pintando cada vez menos… es como vivir en una sociedad democrática.

viernes, 5 de junio de 2009

La importancia de estar caliente

El día en que Newton fue golpeado por una manzana y decidió inventar la sidra, se hallaba cobijándose del sol bajo aquel árbol. Esta anécdota confirma la teoría de que la reacción natural del hombre por combatir el calor, ha dado lugar a grandes inventos, cuyo particular origen se desconoce:

1. Los jerséis de punto. Paradójicamente, surgieron de aprovechar la lana que se quitaba a las ovejas para evitarles el calor. Pero la cuestión es que antes de pensar en esquilarlas, hervir la lana, cardarla, hilarla, teñirla y tejerla, se optó por soluciones mucho más sencillas tales como darle un abanico a cada oveja. El resultado fue que en lugar de pasarse el día trotando y comiendo, se quedaban junto al redil abanicándose y hablando de la actualidad, la leche se hacía cuajada y luego no salía ni pa dios. De modo que no quedó otra que hacer jerséis, que a falta de refinamiento en su materia prima y limitaciones de manufactura, pecaban de una rigidez tal que, según algunos textos de la Edad Media, fueron herramienta indispensable de la Santa Inquisición.

2. Las bragas brasileñas. Con el objetivo de minimizar la cantidad de tela a la vez que maximizar las condiciones de confort del culo brasileño, patrimonio de la humanidad para muchos, se realizó un cálculo detallado de las condiciones medias de asoleo (recorrido, intensidad y ángulo) y se recreó su trayectoria sobre una reproducción en cera del trasero estándar. La zona del modelo donde la superficie empezó a derretirse sería la que debía ser cubierta por la prenda, mientras que la parte que quedó intacta sería la que quedaría descubierta y permanentemente ventilada para evitar el antiestético efecto de condensación y goteo. Tras tan maravillosa muestra de capacidad inventiva y por una extraña carambola de asociación de ideas, después de las bragas se inventó la samba y ese fue el último invento brasileño del que se tienen noticias.

3. Los programas de sobremesa. Partiendo de que el calor resulta especialmente duro al mediodía y que la solución de la siesta a veces produce niños, se realizaron diversas encuestas para concretar aquellos contenidos que mantienen al obrero clavado en su silla y con la líbido en stand by: el contenido más votado fue la duquesa de alba, con la particularidad que los efectos de su acción-bromuro perduran durante las siguientes tres horas, blindando cualquier posibilidad de que la telenovela de turno acabe poniendo cachondo al personal a base de 'gitanas' y 'gavilanes'.

Y como en ninguna cabeza cabe imaginar un mundo sin jerséis, sin bragas y sin la duquesa de alba, se concluye que el calor es uno de los grandes acicates del progreso de la humanidad, por lo que desde aquí reivindicamos la importancia de estar caliente, y es que está científicamente comprobado que la falta de calor, además de hacerte insustancial (miren a los suecos), te hace cornudo, que como dice el refrán ‘cuando no hay calor en el nido, lo busca fuera el marido’.

viernes, 29 de mayo de 2009

'Limpio...luego desisto'

Existe un teorema matemático, de útil aplicación a la vida doméstica, que cualquier recién emancipado debe conocer e interiorizar: la cantidad de suciedad producida es inversamente proporcional a la superficie de la vivienda que la contiene. Dicho teorema desmiente el mito popular de los pisos pequeños ‘como es pequeñito limpias menos’, y una mierda.

Por ello, si sufre usted de una actitud desenfadada hacia la pulcritud y el orden, debe tener en cuenta dos cosas:
1. En base al teorema enunciado, el parámetro de referencia es la altura del plano horizontal teórico por debajo del cual se sitúa el estrato sedimentario. Dicho más fácil, ¿hasta dónde llega el tema?, ¿roza la cortina?, ¿asedia al sofá?, ¿encumbra el zócalo?... como ve, su valor se obtiene mediante la observación empírica.
2. Una vez asimilado el concepto, es importante definir la altura de corte, es decir, con qué altura máxima de porquería empieza uno a pensar en cortarse las venas. La altura de corte está directamente relacionada con el grado de actitud desenfadada hacia la pulcritud y el orden que tenga cada individuo. Dicho más claro, todos conocemos al guarro que llevamos dentro.

Porque el guarro que llevamos dentro, se manifiesta en todo su esplendor cuando el daño ya está hecho y tiene que tomar una determinación al respecto. Y curiosamente, las diferentes actitudes a la hora de tomar dicha determinación, responden a cuatro patrones de comportamiento sospechosamente masculinos:
1. El momento Armaggedon o tu casa está en punto crítico y tienes que pasar a la acción porque la humanidad depende de ti.
Te encierras todo el fin de semana para limpiar a fondo y ya aprovechas para ordenar las fotos y enmasillar los agujeros de todas las paredes.
2. El señor de los anillos o los orcos te van a comer y tú les mentas a la madre.
La mierda cae a borbotones por doquier y tú pasas un trapito por la encimera para que no se diga.
3. El momento Braveheart o tu casa está invadida, vas con el culo al aire porque no tienes más ropa y sólo te queda limpiar o morir.
Montas una 'fiestaca' con muchos 'erasmus' y al día siguiente limpiáis todos juntos.
4. El momento Shrek o tu casa es una ciénaga y en tu cocina hay una galleta que habla.
Asumes con dignidad el hecho de ser un 'cerdete' y vives feliz en entrañable compañía.

Finalmente y para el caso de no manifestarse ninguno de los cuatro patrones mencionados, es de aplicación by default El momento Matrix o nada de lo que ves es real, vas de negro para disimular los lamparones y comes con las manos porque no hay cuchara ni ningún otro cubierto que esté limpio, que es lo mismo que decir ‘te enajenas de la mierda terrenal mientras sueñas ser metrosexual’.

viernes, 22 de mayo de 2009

En la playa no se 'chicha'

Estudios sociológicos mantienen la teoría de que en tiempos de crisis las ventas de pintalabios rojos se incrementan de forma significativa. Efectivamente, y conste que para eso no es necesario tantos estudios, todo el mundo sabe que cuando peligra el pan lo mejor es irse pronto a la cama y follar como conejos, a ser posible en alguna de sus modalidades gratuitas. Con ese método se logran dos objetivos:
1. Se te olvida que has cenado croquetas de papel de aluminio.
2. Al día siguiente acudes contento al trabajo o al INEM o a donde toque.

A todo esto no queda claro el detalle del pintalabios, pero como esos estudios se han hecho en el extranjero, vaya usted a saber si por allí se pintan los labios para follar…aquí desde luego no.

Pues una medida tan sencilla para superar el mal trago de la crisis no está tan clara según cierto ayuntamiento de un municipio costero, que es noticia estos días por su novedosa ordenanza donde, entre otras cosas, se prohíbe chichar en la playa, aunque sea pagando, pagando al proveedor se entiende, a lo mejor si se pagara al ayuntamiento según el efímero concepto de uso y disfrute del dominio público, ahora estaríamos hablando de cualquier otro tema. No deja de ser paradójico que, partiendo de la base científica de que chichar levanta el ánimo del obrero, un ayuntamiento, lejos de incentivar tal práctica, la penalice y obligue al obrero a irse a un hotel. Ya puestos hubiera sido más efectivo desplegar una campaña publicitaria con el lema ‘si te da el calentón, te aprietas el cinturón’ y dejarse de ordenanzas de enrevesado trámite.

El contenido de la ordenanza esgrime el objetivo de ‘ordenar el espacio público de la ciudad’ insiriendo en el ideario popular una serie de particulares y novedosos conceptos:
1. Nada de chichar en espacios públicos ni en espacios privados de uso público. O lo que es lo mismo, ‘a chichar te vas a casa’.
- Pero es que yo vivo bajo un puente por culpa de la crisis…
- No lo está usted arreglando, caballero.
2. No sólo se prohíbe chichar, también el hecho de ofrecerlo, solicitarlo, negociarlo o aceptarlo.
- Pero oiga, si sólo le estaba pidiendo el teléfono…
- Pero yo reconozco una mirada sucia en cuanto la veo.
3. Chichar a menos de 200 metros de un colegio es un agravante.
- ¿Y por qué es un agravante? ¡si estamos haciendo un niño!
- Sí, pero es demasiado pequeño y no lleva el uniforme.

Y para más inri, la ordenanza de marras no se aventura a definir lo que se consideran encuentros sexuales y lo que no. Que lo de chichar penalice lo puede entender cualquiera, pero ¿qué pasa si te la chupan?...una vez le pasó a Clinton y dijeron que eso no era sexo.

jueves, 14 de mayo de 2009

Losing the macho

“Aunque caíste del cielo,
te engalanaste de pelo,
para hacerte terrenal,
que no hubo tanta sal
en las minas de Cardona,
ni tanta testosterona
en concilio cardenal.

‘Soberano’ en una mano,
en tu boca una ‘jamona’,
el ‘Ducados’ humeante y
en la higiene los desplantes
no conocen más rival…
¡ay macho, cuando nos faltes…!
¡quién va a hacernos ‘de llorar’?”

Según los últimos estudios realizados por el PIMPON, Plataforma Institucional del Macho Por la Ostentación de su Nobleza, y tal como se advirtió en su último boletín de tirada nacional, se aproxima un fuerte periodo de recesión para el colectivo del macho.

Tras haber sido durante décadas, espejo y orgullo de nuestra sociedad, el macho es hoy uno de los arquetipos que ha resultado más perjudicado por el estilo de vida moderno, los derechos humanos, la Organización Mundial de la Salud y demás zarandajas. A voz de pronto, podría parecer este un manifiesto alarmista que no refleja lo que sucede a pie de calle, pero no se deje engañar por falsas impresiones, recuerde que no es macho todo lo que ruge. Usted mismo, en numerosas ocasiones, habrá creído ver un macho cuando en realidad se trataba de un simple aspirante resultón aunque sin aptitudes, lo que viene siendo un SARASA.

Los SARASA, se distinguen por carecer de todas las ‘virtudes’ del macho y envidiarlas secretamente. Para suplir esta carencia, acostumbran a agruparse para recrearse en los tiempos idílicos en los que el hombre se enfrentaba a la bestia y en los que se pensaba que el cepillo de dientes era para cuando te sale el pelo en la boca. De esa forma viven la ilusión puntual de ser machos y así combaten las inclemencias externas:
- Fumar está mal,
- Tu mujer puede ganar más que tú,
- La piel debe estar permanentemente hidratada...


Las agrupaciones SARASA acaban funcionando como una cooperativa, sustentándose en lo que los expertos denominan el buclus franca o, lo que es lo mismo, el bucle de chuparse la polla:
-tío, eres cojonudo
-no, tú sí que eres de puta madre
-qué cabrón, tío
-tú sí que eres un cabronazo
-jo tío, qué cojonudo
-no, tú sí que eres de puta madre
-qué cabrón, tío
-tú sí que...
etc...
Porque según recientes investigaciones, los colectivos subsidiarios de la figura del macho empiezan a resentirse y a modificar su comportamiento, y todo ello no es más que la triste consecuencia del hecho que venimos exponiendo desde el principio: estamos perdiendo al macho. Pero aunque eso nos deje el corazón partido, todos sabemos que el hecho de tener un macho en la familia ya no es muy diferente a tener una yogurtera: en los setenta era lo más, hoy la conservas por nostalgia pero no hablas de ello... y en algún caso albergas la esperanza de que acabe saliendo del armario.

viernes, 8 de mayo de 2009

Qué se hace con la teta...

Ignorada en la infancia, codiciada en la pubertad, cotizada en la discoteca y supuestamente rentabilizada durante la maternidad, la teta es uno de los becerros de oro de nuestros tiempos que, todavía hoy, sigue siendo objeto de múltiples controversias sin resolver.

La teta irrumpe en la vida de las adolescentes, llegando a poner tal empeño en algunas individuas que aquello resulta ingestionable. A consecuencia de eso, nuestro idioma se ha visto enriquecido con multitud de expresiones que hacen las delicias del gremio del andamio: el sutil y socorrido 'hace un calor que te torras', el poético 'quién fuera un tulipán entre esas dos macetas', o el práctico 'niña dónde vas con eso, que te vas a hacer daño'…

Por otro lado, no hay que olvidar que la teta forma parte de una congregación, generalmente de dos, y ello da lugar a nuevas disyuntivas referentes a cuestiones de composición:
1. Las diferencias de tamaño, o te sale algo…dón por el escote
2. Las diferencias ideológicas: cada una mira para su lado.
3. Las diferencias sociales: una mira por encima de la otra.

Pero a pesar de todos los traumas sobrevenidos, el caso es que la teta llega, se instala y se acabó para siempre lo de jugar con tu vecino. Es difícil imaginar que, cuando años después llega el momento de darle el uso cristianamente correcto, resulta que tampoco está tan claro: si no se da, el bebé no tiene defensas y cada vez que le asome un moquito todas las miradas irán a la madre y no al pañuelo. Pero a priori, nadie explica las consecuencias de darla, cuando existen anécdotas que pondrían los pezones de punta a la mismísima madre Teresa, como el bebé que mordisquea con las encías llegando a producir hemorragias…y digo yo, que si el mamón es capaz de morder una teta, ¿no es mejor que se pase a la mortadela? y que postergue el rollo sádico para cuando crezca y estudie derecho…

Pero nada de lo dicho es comparable con la encrucijada del sujetador. El sujetador es, hoy en día, el símil téxtil a las rinoplastias por problemas respiratorios, o lo que es lo mismo, una tapadera. Producto de una conspiración femenina de alcance internacional, es un elemento distorsionador entre lo que se ve y lo que subyace, velando todas las posibles taras de serie: escasez, colgandez, amorfez y multitudes de ez que únicamente afloran en el momento en que el destinatario ha firmado el albarán y se dispone a abrir su regalo. Márketing y del agresivo. Por ello, mientras que la corriente minoritaria, formada por hippies y fans del bisturí, promulga el ‘nacidas para ser libres’, el resto de mujeres del mundo se decanta irremisiblemente por el ‘agárralo como puedas’ asociado a ‘mentiras arriesgadas’.

Por todo ello, se concluye que todavía no está claro qué se hace con la teta, si se da o no y a quién, si se sujeta o se libera…. Lo que sí está comprobado, es que las tetas son como las armas de destrucción masiva…aunque nadie pueda verlas, basta con imaginar que están ahí para que al final alguien actúe pensando con la polla.

viernes, 1 de mayo de 2009

La lagarta de tu madre

Las actuales líneas de investigación antropológica parecen indicar que el cerebro humano, tal como lo conocemos hoy, no es más que una evolución ampliada y mejorada del cerebro que tenían nuestros antepasados que son, por orden cronológico: la ameba, el pez, la rana, el lagarto y el mono.

La ameba, el pez y la rana no debían tener demasiadas luces, porque cuando se habla del cerebro primitivo del ser humano, siempre se hace referencia al cerebro reptil. El caso es que dicho cerebro tampoco era un derroche de tecnología punta y servía únicamente para garantizar los servicios mínimos de supervivencia: buscar comida, buscar refugio y aparearse. Nada que ver con el infinito abanico de posibilidades que nuestra actual capacidad cerebral nos brinda, habilidades entre las que destacan:
- Detectar las comisiones del banco e ir a quejarnos.
- Detectar los festivos puenteables y buscar vuelos baratos.
- Detectar el wi-fi del vecino y ponernos moraos a bajar pelis…

Visto esto, la conclusión es que el cerebro reptil es una sección de nuestro cerebro, considerada anacrónica por muchos, pero que ha sabido conservar sus competencias originales a pesar de existir departamentos más eficientes y equipados para desempeñar su tarea, ya que según palabras textuales de una neurona añeja ‘aquí cada vez somos más pero el trabajo lo hacemos los mismos’, un curioso paralelismo con muchos de nuestros organismos públicos.

Por todo ello, no sería ninguna extravagancia que la humanidad hiciera un acto de humildad y reconociese dos cosas:
1. Que toda nuestra evolución se ha producido por una mera cuestión de embellecimiento superficial de la especie, con lamentables excepciones.
2. Que si pensamos como lagartos, somos lagartos, de manera que la expresión ‘no me toques los huevos’ por fin extiende su aplicación al género femenino.

En adelante, frases como ‘tu madre es una lagarta’, deberían quedar exentas de su sentido metafórico puesto que, si todos somos reptiles, nuestras madres también lo son por una pura cuestión de lógica-biológica. Y si tras esta exhaustiva exposición de argumentos siguen quedando incrédulos, los animo a todos ellos a hacer una breve exploración en el seno de sus propias familias y a que me digan si no habita en ellas alguna que otra víbora.

Por otra parte, hay que reconocer que por mucho que el hombre haya aprendido a alcanzar sus objetivos básicos sin babear ni proferir gruñidos, dichos objetivos continúan siendo exactamente los mismos: dígale al buscar comida, buscar curro, llámele al buscar refugio, suplicar por una hipoteca, y a la delicada cuestión del apareamiento, dígale vamos a unir nuestras nóminas para suplicar juntos por la hipoteca, porque lo de follar ya ha pasado a un segundo plano que, como un efecto más de la globalización, todo lo que es producción ya sólo se hace en China...

viernes, 24 de abril de 2009

El blues del 'manolito'

La presencia de pelusas habitando los suelos de muchos pisos, es un hecho cotidiano que ha convertido a estos elementos en iconos del actual modus vivendi. Por ello, si un día al abrir la puerta de casa, se encuentra con una multitud peluda, amorfa e inquieta, que le da la bienvenida, debe saber que no se trata de sus parientes del pueblo, sino que está usted siendo víctima de una plaga de manolitos

El manolito común, manolitus nigra, es una especie salvaje cuyo hábitat natural son los hogares, dando lugar a extensas comunidades de individuos que migran en manada de habitación en habitación hasta colonizar toda la casa, a excepción de la cocina y el baño, porque la humedad les carda el pelo.

Para la formación de un manolito, hace falta un proceso de sedimentación y consolidación de la materia prima. Dicho proceso requiere de tiempo, pero una vez concluye y el manolito está preparado para echarse a rodar, ya es tarde para cualquier acción moderada. Como todo en esta vida, la prevención es la clave, pero si es usted un espíritu libre de rutinas y convencionalismos, lo que viene siendo un guarro, no puede permitirse bajar la guardia con esta cuestión. Piense que, si para pasar del plano al cubo, la humanidad ha necesitado miles de años, el manolito pasa del polvo a la pelusa en un suspiro, lo que nos indica que no debemos subestimar su potencial.

El peor enemigo del manolito, son las madres y su mejor arma, la falta de empatía. Por ello, jamás confíe en confraternizar con el manolito, todo el que ha intentado hacer uso del diálogo para ganárselo, ha enloquecido antes de poder descolgar el teléfono y llamar a su madre. El manolito es absolutamente anárquico y ajeno en todo aquello que va más allá de su tribu y su yo intrínseco, y ya se está investigando su posible vínculo con el pueblo gallego sin que se hayan obtenido, a día de hoy, resultados fehacientes.

Un claro ejemplo de su indomabilidad son los últimos experimentos realizados al respecto por la Universidad de Massachusetts, basados en el estudio del comportamiento de una comunidad de manolitos en su hábitat natural, tras serle implantadas células madre de un caniche. Lo único que consiguieron fue que se measen en todas las puertas de la casa.

Como último consejo, que puede serle de gran ayuda: si descubre un manolito solitario deambulando por su sala de estar, no sea tan ingenuo como para pensar que se ha perdido: un manolito solitario es un ‘rastreador’ y si hay ‘rastreador’ puede estar seguro de que en algún rincón de su casa hay una manada. Porque lo más curioso de los manolitos es que por muy estrechamente que uno conviva con ellos nunca se llega a saber realmente de dónde salen... son como los votantes del PP.

viernes, 17 de abril de 2009

El derecho a no hacer caca

Empieza a ser especialmente insistente el alud de productos que se anuncian en los últimos tiempos prometiendo la reconciliación de la mujer con uno de sus enemigos históricos: la caca.

Véase el original anuncio que repiquetea estos días en nuestras pantallas y que es fruto de la más alta tecnología en marketing: chica de ‘trentaitantos’ (con cierto aire de languidez congénita) que viaja sola en un tour organizado (iba a ir con la otra de la pandilla que está soltera, pero justamente pilló chati una semana antes del viaje), rodeada de parejas pre-inserso (para que sea más evidente que es la única desgraciada que viaja sola y encima con la quinta de sus padres) y que únicamente recupera la paz cuando llega al hotel por la noche, se reencuentra con su cajita de enemas y se produce el final feliz.

Procedamos a analizar cuál es el mensaje que sutilmente subyace en esta curiosa historia:
1. Tienes motivos para ser una desgraciada, pero nunca se te negará la oportunidad de sacar lo que llevas dentro.
2. Tienes motivos para estar más colgada que un chorizo, pero si conoces a alguien durante el viaje tendrás el vientre liso como una tabla (y aquí podrían enlazar con otro anuncio de productos depilatorios y ofrecer un dos por uno).
3. Tienes motivos de sobra para pensar que estás haciendo un viaje de mierda, qué ironía, pero luego podrás explicar que entre tus piernas han pasado multitud de cosas.

Y digo yo, si por más que al llegar al hotel logre liberarse de las cargas mundanas, su vida no va a ser mucho mejor, déjenla tranquila con su estreñimiento y así tiene algo para explicar, que estos temas unen mucho y han dado lugar a un importante patrimonio de sabiduría popular que se ha
transmitido de madres a hijas a lo largo de generaciones: el consumo de acelgas a grandes toneladas, beber mucha agua, pasarse media hora de cuclillas, hacer flexiones y estiramientos... y todas las modalidades de lavativas y purgantes al uso.

Porque las soluciones a medias no funcionan y las mujeres queremos ser felices a tope y, si no puede ser por aquello de que venimos a un valle de lágrimas y nacemos para morir, entonces queremos ser desgraciadas a tope, para poder quejarnos a troche y moche ante todo ser viviente. Así que desde aquí reivindico el derecho a no hacer caca, y a que cada uno ejerza libremente sus competencias para saldar cuentas con el ecosistema cuando le venga en gana.

Volviendo al caso, la verdad es que el estreñimiento entre la población femenina, es como el historial de la selección española, generalmente decepcionante pero con momentos punta gloriosos que se recuerdan durante décadas… y no por eso les metemos cosas por el culo.